Los palos del flamenco: generalidades

El flamenco consta de más de 50 estilos, tipos o, como se dice en su propio lenguaje, palos. Estos tienen diferencias rítmicas, temáticas, melódicas, tonales, etc.; dando así un universo musical bastante complejo, como se irá viendo. Algunos estudiosos los dividen en “cantes grandes” y “cantes chicos”, aunque creo que esta terminología es un error, ya que, como dice un apasionado del tema (el periodista Alberto García Reyes) “no hay cantes grandes ni chicos, los hacen grandes o chicos el cantaor o cantaora que los interpreta”.

Como para cualquier otro aspecto del flamenco, a la hora de catalogar los palos hay multitud de clasificaciones, opiniones y discusiones. Todas pueden ser buenas y ninguna exacta, según el punto de vista de cada uno, pero creemos que sí esclarecedoras para las personas no iniciadas en este mundillo. Una de ellas, que creemos que puede ser algo más fácil de comprender, es la que realiza el escritor José Manuel Caballero Bonald (en su libro Luces y sombras del flamenco, de recomendada lectura), en la que se dividen los cantes en dos tipos principales: “Cantes flamencos primitivos” y “Cantes derivados” (para una clasificación más compleja se puede consultar la que realiza José Blas Vega para la presentación de la colección titulada “Magna antología del cante flamenco”, que editó Hispavoz, colección de 10 volúmenes altamente recomendable1). Los primeros son aquellos que vienen entroncados con la forma de cantar flamenco antes de que este saliese de los círculos domésticos donde se conservaba y son los más antiguos que hoy se conservan. Dentro de él incluye a las tonás, las seguiriyas y las soleás. En el grupo de las tonás incorpora la toná grande, toná chica, debla, martinete, carcelera y saeta.

Mucho más amplio es el grupo de los “Cantes derivados”, que como llama Caballero Bonald derivan de los mismo cantes flamencos primitivos o bien de otros de raíz folclórica que se da en las distintas zonas donde el flamenco se fragua. Estos “cantes derivados” los separa a su vez en tres subgrupos correspondientes a cantes “vinculados a los cantes primitivos” (caña, polo, corridos o romances, tangos, liviana, serrana, cantiña, bulería, alboreá, alegrías, tientos, caracoles, mirabrás, tanguillos), “distintas modalidades del fandango” (fandango, malagueña, verdiales, rondeña, jabera, taranta, taranto, cartagenera, minera, granaína, media granaína) y los “procedentes de canciones populares” (petenera, mariana, trillera, bambera, campanilleros, villancicos, sevillanas). Dentro de estos últimos, en un subrgrupo, podríamos poner los llamados “cantes de ida y vuelta”, de clara raíz americana (vidalita, milonga, rumba, guajira, colombiana).

Pero aquí no queda todo, la complejidad del flamenco hace que dentro de cada palo pueda haber variaciones, dependiendo de la zona donde se haya creado, por la mezcla de algún palo con otro o de algunos cantaores que le han dado un toque personal que ha pervivido en el tiempo. Así, nos podemos encontrar con variantes de la soleá según el intéprete que la creó (soleá de la Serneta, soléa de Joaquín el de la Paula, soleá de Manuel Torre) o que también cogen el lugar donde se ha creado (soleá de Triana, soleá de Cádiz, soleá de Alcalá). Del mismo modo, los fandangos pueden tener muchas variaciones según su procedencia o localidad: de Alosno, de Almonaster, de Lucena, de Valverde, etc. También podemos hallar palos que se mezclan unos con otro o que se interpretan a compás de otro. Existen, por ejemplo, los fandangos por soleá, bulerías por soleá, soleá por bulerías. Fandangos por bulerías, saetas por martinete, saetas por seguiriya, soleá apolá.

Ahondaremos en los palos en próximas reseñas, después de haber tenido esta visión de conjunto que puede clarificar algo lo complejo de los estilos flamencos.

1 Esta colección hace un recorrido desde los cantes más antiguos, empezando por el romance, hasta los llamados cantes de ida y vuelta, incluyendo gran número de palos, incluso variantes de los mismos tal como se explica en este artículo. A ello hay que unir el gran elenco de cantaores con los que cuenta: Agujetas el Viejo, Antonio Mairena, Pepe de la Matrona, Enrique Morente, Terremoto de Jerez, Perla de Cádiz, Manolo Caracol, Fernanda de Utrera…, así como grandes tocaores como Melchor de Marchena. Niño Ricardo, Manuel Morao, Pepe Habichuela o Paco Cepero, entre otros.

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